viernes, 4 de octubre de 2013

El Gobierno colombiano anuncia una mesa de negociación con el ELN. ¿Qué hay detrás?

Introducción

            El gobierno colombiano, en cabeza del presidente Juan Manuel Santos, ha anunciado su voluntad negociadora con el Ejército de Liberación Nacional, ELN, justo un día después de haber sido puesto en libertad el ciudadano canadiense, Jernoc Wobert, secuestrado durante 7 meses por la mencionada guerrilla. El presidente Santos, había condicionado el establecimiento de una mesa de negociación con el ELN, a la liberación del mencionado canadiense. Cumplida la condición, el presidente no se hizo esperar y anunció que está listo para iniciar un proceso de paz con dicho grupo.

            El ánimo conciliador del presidente y, según percibe el gobierno nacional, del ELN, se presenta en un momento poco favorable para el país: en pleno paro nacional por la crisis agraria que se vive actualmente en Colombia. Da la impresión de que el presidente Santos está usando la negociación de la paz, como ‘cortina de humo’ para ocultar otros problemas sociales que atraviesa el país. Adicional a ello, una salida negociada del conflicto, ha perdido credibilidad para los colombianos, en vista de que los diálogos con las FARC se extendieron más de lo previsto por gobierno. Pronto se cumplirá un año de instalada la mesa y no se ha recorrido ni la mitad del camino.
            
          En vista de lo anterior, vale la pena analizar que dijeron los medios sobre el anuncio de una mesa de negociación con el ELN. Para el efecto se revisaron las ediciones digitales de ‘El Tiempo’ y ‘El Colombiano’, de Bogotá y Medellín respectivamente. Fueron tomadas las publicaciones del miércoles 28 de Agosto de 2013, día en que fue puesto en conocimiento de la opinión pública el ánimo negociador del gobierno, y del domingo 1 de Septiembre, domingo inmediatamente posterior al mencionado anuncio. Debido a la escases de artículos encontrados para dichas fechas, se intentó ampliar la información teniendo en cuenta el domingo 8 de septiembre del mismo año.

1.    Resultados estadístico de la revisión 
        
        Al hacer una revisión cuidadosa de las ediciones digitales de ‘El Tiempo’ y ‘El Colombiano’, se encontraron un total de seis (6) publicaciones. Cuatro (4) correspondieron a la edición de ‘El Colombiano’ y dos (2) a la de ‘El Tiempo’. El último diario mencionado, publicó una (1) noticia el 28 de Agosto de 2013 anunciando la intención de instalar una mesa de negociación con el ELN, y otra el domingo 8 de Septiembre, en la que hace referencia a la urgencia que existe en iniciar el proceso de paz con el ELN.

            Por su parte ‘El Colombiano’ hizo tres (3) publicaciones para el miércoles 28 de Agosto de 2013, y una (1) para el domingo 1 de Septiembre, esta última relativa a la dificultad que representará aplicar el marco jurídico para la paz. De las publicaciones tenidas en cuenta para el análisis, dos (2) fueron noticias y cuatro (4) reportajes.

2    Análisis de resultados

            De los seis (6) artículos consultados para saber cómo cayó a la opinión pública el anuncio de unos posibles diálogos con el ELN el 83,3%, planteo una posición favorable frente a una mesa de  negociación con el ELN. Cabe reconocer que las publicaciones tratan de ser imparciales, sin embargo, dejan ver su apoyo al Gobierno puesto que la información que presentan es acerca de lo que opinan el Gobierno, el ex comisionado para la paz del ELN, ‘Felipe Torres’ y otros sectores políticos perteneciente a la Unidad Nacional. Ninguno de los artículos, pone en conocimiento de los lectores la opinión de los opositores de la política ejecutada durante el último año por el presidente Juan Manuel Santos.

            Apenas el 16,7% de los artículos deja ver una posición desfavorable para el proceso de paz con el ELN, al hacer referencia a la dificultad que  representará aplicar el marco jurídico para la paz, en razón de las condenas que los organismos internacionales, han impuesto a los máximos jefes guerrilleros de las FARC y el ELN. No se puede pasar por alto, el hecho de que el 0,0% de la información registrada haya manifestado una posición imparcial. Esta podría tomarse como una señal de que el país está  polarizado: la gente está o no está de acuerdo con 'firmar la paz', en este momento en Colombia no se encuentran medias tintas.

            A pesar de lo anterior, no es posible decir que las publicaciones realizadas por los diarios objeto de estudio, dejen en evidencia la opinión real del electorado. Los colombianos en general, perciben que los diálogos con las FARC en La Habana han sido un fracaso. La demora en llegar a un acuerdo y la mano tan blanda con la que el gobierno está tratando a los cabecillas de las FARC, han indignado tanto a los colombianos que, según las últimas encuestas, ni siquiera el veinte por ciento (20%) votarían por él para que sea reelegido. Sin embargo, los representantes del Gobierno insisten en darle una salida negociada al conflicto.

            Pero lo más grave no es la terquedad con que el Gobierno defiende su política, lo realmente grave son las razones con las que pretende dar respaldo a una negociación con el ELN: la liberación de un ciudadano canadiense. El mismo discurso que presentaron algunos sectores políticos, para que los colombianos aceptaran una negociación con las FARC, ahora el Gobierno lo presenta para que se avale un diálogo con el ELN: las condiciones están dadas. ¿Cuáles son las condiciones? ¿Las mismas que había cuando se dio inicio a los diálogos con las FARC? ¿La liberación de un ciudadano canadiense es garantía para dar inicio a unos diálogos de paz?

            El Presidente, para hacer de cuenta que está de mano dura con los guerrilleros exigió la liberación de un ciudadano canadiense, ¿acaso los cientos de ciudadanos colombianos secuestrado por el grupo guerrillero “no existen”? Una de las principales críticas que se le hicieron a Juan Manuel Santos cuando anunció los diálogos en La Habana fue esa: no hay garantías, las FARC deben liberar a todos los secuestrados y dejar las armas. Por parte del ELN no se percibe una actitud distinta a la de las FARC hace un año y sin embargo, desde el Gobierno consideran que las condiciones están dadas.

            Al igual que hace poco más de un año, hoy faltan muestras contundentes por parte de los delincuentes, y así el Gobierno quiera hacer aparecer que las hay, para los colombianos es evidente que no, y la liberación de un canadiense no garantiza nada, ni siquiera que estén dispuestos a liberar a los ciudadanos colombianos que tienen en su poder hace años.

            No obstante para el Presidente ese gesto es importantísimo, y suficiente para ver en él la voluntad negociadora del ELN y anunciar una mesa de negociación. Para los colombianos, semejante declaración del Gobierno no tiene presentación, entre otras cosas porque está diciendo exactamente lo mismo que dijo un ex comisionado para la paz del mismo grupo: Carlos Arturo Velandia, alias ‘Felipe Torres’, en una entrevista reportada por ‘El Colombiano’, en su edición digital el 28 de Agosto de 2013 en dos publicaciones.

            Según reporta ‘El Colombiano’, ‘Felipe Torres’ consideró varias cosas que vale la pena resaltar, para tener un posible acercamiento a la posición del ELN. Tanto Juan Manuel Santos como Carlos Arturo Velandia, consideran que: i) la liberación del canadiense es muestra de la voluntad conciliadora del ELN, es así como se hacen palpables las condiciones para sentarse a negociar la paz, ii) los tiempos se están agotando, la paz hay que lograrla antes del 2014, iii) los diálogos con el ELN deben empezar cuanto antes.

            En cuanto a la primera coincidencia no hay mucho que agregar, es sencillamente vergonzoso que el Presidente quiera decir, que los ciudadanos colombianos secuestrados por el ELN “no existen”, así como tampoco existen los de las FARC. En cuanto a los tiempos, algunos sectores hablan de que el tiempo se  agota ¿para quién? El presidente dice que para las FARC, respaldándose en la paciencia de los colombianos que se agota, sin tener en cuenta que él mismo se encargó de colmarla desde hace un año. No en vano se programa una rechifla para él siempre que confirma su asistencia a un evento público. Otros sectores afirman que el tiempo se agota para el presidente.

            Parece más razonable la tesis de que el tiempo se agota para el presidente. Al fin y al cabo, si Juan Manuel Santos no es capaz de firmar la paz antes del 2014 ¿las FARC y al ELN qué  pueden perder? Por su parte las FARC, ya tienen lo que buscaban y más: se armaron hasta los dientes, han adquirido bastante visibilidad mediática a nivel mundial durante el último año (hasta wikipedia habla de los diálogos en La Habana), han retomado el control en departamentos tales como Arauca y Cauca, lo demuestran las emboscadas ejecutadas contra más de 20 militares en dichos lugares, por las mismas fechas en que se hizo el anuncio de la negociación de la paz con el ELN. No está lejos pensar que este grupo, pretenda valerse de los diálogos para lo mismo que se están sirviendo las FARC.

            Que al presidente es a quien se le acaba el tiempo, lo dijo también Velandia en la entrevista citada: el presidente debe acelerar la marcha para que los tiempos no se le venzan y los tiempos de un proceso de paz son más largos que los que tiene el presidente. ¿Qué implicaciones tiene el acelerar la marcha? ¿Más concesiones para las FARC y otras tantas para el ELN? Está claro para los colombianos, que quienes ponen las condiciones en la mesa son los guerrilleros, y también está claro que si Juan Manuel Santos no las acepta, ellos lo coaccionan diciendo que van a decir la verdad sobre los acuerdos logrados.

            Por su parte el presidente tiene mucho que perder, si no muestra avances importantes antes del 2014: nada más y nada menos que la reelección. A los colombianos ya se les agotó la paciencia por la lentitud de los diálogos en La Habana, por la mano tan blanda que el gobierno usa con los delincuentes y por ineficiencia del mandatario para enfrentar los problemas sociales.

            En este punto, Velandia coincide con la mayoría de los colombianos, lo relata ‘El Colombiano’ en una publicación del 28 Agosto de 2013 titulada “Diálogos entre Gobierno y ELN están cerca”, así: “"Si el Gobierno no resuelve los conflictos sociales de ahora (...) difícilmente podrá resolver el conflicto armado en Colombia", afirmó, al alertar de la contradicción que representa ante la sociedad que el Ejecutivo trate con "mano dura" al campesino y con "mano blanda" al guerrillero.”

            La urgencia de dar inicio a una mesa de negociación con el ELN, es el otro punto coincidente. Por un lado, el presidente insiste en que es urgente, pero en ninguna de sus intervenciones ha dicho la razón. No sería descabellado pensar que la urgencia  tiene una relación cercana con su reelección. Por su parte Velandia, considera que para el ELN, es vital que los diálogos tengan inicio cuanto antes puesto que, en caso de que se firme la paz con las FARC, el ejército colombiano se dedicaría a perseguir en exclusiva al ELN y esa guerrilla no está en condiciones de soportar una arremetida militar tan potente contra ellos, puesto que no tienen ni armas ni hombres.  

            Es así como el discurso que el presidente presentó hace un año para entrar en negociaciones con las FARC, no sólo se repite hoy para instalar una mesa de negociación con el ELN, sino que es el mismo que presenta el ex comisionado para la paz del ELN, Carlos Arturo Velandia, alias ‘Felipe Torres’: las condiciones están dadas porque i) los delincuentes cumplieron con liberar un secuestrado, y ii) el ELN no es el mismo de hace algunos años: está debilitado militarmente y es una guerrilla con pocos integrantes. 

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